ÁMBAR se caracteriza por ser un sistema de puertas robustas y duraderas debido a su estructura y composición; son fabricadas con perfiles de grosores reducidos de entre 25 y 35 mm y espesores de 3 y 4 mm. Gracias a esto y a sus uniones con soldaduras, ÁMBAR logra secciones muy reducidas de arquitectura contemporánea con una resistencia nunca vista con este tipo de material. Además, permite que puedan ser fabricadas en dimensiones similares a las puertas metálicas, con la diferencia que el aluminio:
El acabado de ÁMBAR es la perfecta combinación entre: la metalistería más fina, la delicadeza más sútil del aluminio y la calidez de la madera. A eso, se le suma el auténtico proceso de lijado ya que es un minucioso trabajo de tres etapas, donde el profesional que lo lleva a cabo, tiene como premisa crear un producto artesanal, en el cual no sea visible la mano del hombre.
El proceso de lacado, respaldado con más de 10 años de garantía, es un proceso de cuatro etapas a base de terminaciones micro texturadas, super mates o tridimensionales, que junto a la nano tecnología, hacen que ÁMBAR sea un sistema que crea entornos cálidos, acogedores y entrañables.
El herraje que compone la serie ÁMBAR, está creado a base de elementos con aristas vivas, para dar continuidad a la imagen provocadora y elegante que ÁMBAR aporta a todos los espacios donde se encuentra.
Este sistema está dotado de distintas gomas perimetrales, las cuales son las encargadas de la estanqueidad y la reducción de ruidos en las maniobras de apertura y cierre a las que las puertas están sometidas durante toda su vida útil. Además, estas gomas evitan la entrada de aire.